“Dirty Dancing” la convirtió en una estrella, pero la gran carrera de Jennifer Grey nunca llegó a materializarse. Un accidente y una rinoplastia se interpusieron en medio.
Tras el megaéxito “Dirty Dancing” en 1987, Jennifer Grey desapareció en gran medida del ojo público durante muchos años.
La actriz estadounidense, que celebra su 65º cumpleaños el 26 de marzo, puede que haya arruinado en parte su propia carrera.
Poco después de protagonizar la película de culto en 1987, se sometió a una rinoplastia.
Según se informa, su madre la convenció para hacerlo, creyendo erróneamente que eso ayudaría a Grey a conseguir más papeles, según contó a la revista estadounidense “People