Con el paso de los años desde la introducción de las vacunas contra el COVID-19, han surgido muchas afirmaciones sobre supuestas “consecuencias” a largo plazo, especialmente en personas mayores.
Los expertos en salud pública y medicina coinciden en algo clave:
👉 las vacunas han sido, en general, seguras y han reducido significativamente hospitalizaciones y muertes, especialmente en adultos mayores.
Aun así, existen algunos efectos o situaciones que se han observado y que conviene entender correctamente.